Gracias al compromiso y la generosidad de las directivas de los subcentros de padres y apoderados/as de cada curso, nuestra comunidad educativa pudo llevar a cabo una hermosa iniciativa denominada “Recreo Cálido”, pensada especialmente para acompañar y brindar un momento de bienestar a nuestros estudiantes durante los días de bajas temperaturas.
Cada curso realizó un valioso aporte, donando café, té, chocolate caliente, galletas y otros alimentos que hicieron posible transformar un recreo habitual en un espacio de encuentro, acogida y calidez. Nuestros estudiantes recibieron este gesto con una enorme alegría y gratitud, sintiéndose acompañados y queridos por quienes forman parte de su comunidad educativa.
Como liceo, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a cada madre, padre y apoderado que colaboró con esta actividad. Gestos como este trascienden la entrega de un alimento; representan una forma concreta de decirles a nuestros estudiantes que hay una comunidad que se preocupa por ellos, que los acompaña y que trabaja unida para favorecer su bienestar y desarrollo integral.
Creemos firmemente que una educación de calidad se construye cuando la familia y el establecimiento educacional avanzan en la misma dirección, compartiendo objetivos, valores y el compromiso de formar personas íntegras. Cada iniciativa, por pequeña que parezca, fortalece los vínculos, fomenta la confianza mutua y contribuye a construir un ambiente donde nuestros/as estudiantes pueden aprender, crecer y sentirse parte de una comunidad que los acoge y los valora.
Esperamos seguir contando con este espíritu solidario, participativo y colaborativo que caracteriza a nuestras familias. Su presencia, sus ideas y su compromiso son fundamentales para continuar fortaleciendo nuestro liceo y hacer de él un espacio cada vez más humano, cercano y enriquecedor para todos.
En nombre de la Director, Inspectoría General, Convivencia Educativa, Equipo de Gestión, PIE, docentes, asistentes de la educación y de todos quienes formamos parte del Liceo Augusto D’Halmar, les expresamos nuestro más sincero reconocimiento y gratitud.
Gracias por creer en este proyecto educativo. Gracias por caminar junto a nosotros/as. Gracias por demostrar, una vez más, que cuando las familias y el liceo trabajan unidos, quienes más se benefician son nuestros/as estudiantes.
¡Sigamos construyendo, entre todos, la comunidad educativa que nuestros jóvenes merecen!

